Análisis y prevención del polvo en relación con la silicosis: estudios de exposición laboral (acreditación ENAC).

 

Desde el Departamento Técnico del INS se llevan a cabo estudios de exposición laboral (acreditación ENAC), evaluación, diseño y asesoramiento sobre soluciones preventivas.

 

La medición del polvo constituye el punto de partida, o diagnostico inicial, de una situación de riesgo, y, por tanto, el origen de la terapia que se va a aplicar para corregirla. 

Recoger el polvo no exige, en general, la aplicación de tecnologías complejas; por el contrario, sí las exige cuando lo que interesa medir es una fracción fina o parte de la nube de polvo total, la fracción respirable, que se considera responsable de las diferentes neumoconiosis (silicosis, neumoconiosis por polvo de carbón, etc.). 


Para lograr esta selección del polvo respirable, se utilizan, en general, técnicas separadoras, bien sea mediante la acción de un "elutriador" horizontal, empleado principalmente para la toma de muestras estáticas en minería de interior, o la del efecto de un ciclón, que se emplea en los aparatos personales de medida. 


La medición del polvo respirable, exige la utilización de un lenguaje universal, es decir, del empleo de los mismos parámetros y criterios de medición, para que, así, se puedan comparar resultados, al expresarlos de la misma forma. Estos parámetros y criterios son definidos por diversas normas, entre las que cabe destacar: 


·La UNE-EN-481, Atmósferas en los puestos de trabajo. Definición de las fracciones por el tamaño de las partículas para la medición de aerosoles. 
·La UNE-EN 1540. Atmósferas en el lugar de trabajo. Terminología. 
·La UNE-EN 1232. Atmósferas en el lugar de trabajo. Bombas para el muestreo personal de los agentes químicos. Requisitos y métodos de ensayo. 
·La UNE 81550 Atmósferas en el lugar de trabajo. Determinación de materia particulada (fracción respirable) con contenido en sílice libre cristalina. 


Medido el riesgo pulvígeno, se establecerá la acción preventiva que proceda, que pasará por el siguiente árbol de decisión: 
 

·Evitar que se produzca el polvo 
·Si este se produce: Evitar que se ponga en suspensión. 
·Si se pone en suspensión: precipitarlo, filtrarlo o diluirlo. 
·Si con las medidas anteriores no se consigue reducir el riesgo a los límites establecidos en la legislación: aislar al trabajador. 
·Si todo falla: utilizar EPIs. 


Finalmente, y en relación con la silicosis en la industria extractiva, existe una amplia reglamentación vigente en materia de medición y prevención del polvo, expresada en el Reglamento General de Normas Básicas de Seguridad Minera, y desarrollada en las Instrucciones Técnicas Complementarias, ITCs: 2.0.02, 4.8.01 y 07.1.04, que se pueden consultar en el apartado de legislación de esta página Web.