Técnicas de prevención frente al polvo en vía húmeda

 
 

El elemento más antiguo y el más usado hoy en día como supresor de polvo, en aquellos trabajos que conllevan la manipulación de materias primas de origen natural con presencia de sílice (granito, pizarra) o artificial con elevados contenidos de sílice (aglomerados de cuarzo), es el agua. Como ejemplos se pueden citar varios, en función del tipo de proceso y del sector:

 

- En la fase de extracción del mineral, ya sea en el sector de los áridos, de la roca ornamental, de la minería del carbón, de la minería metálica, etc., se hace uso del agua como sistema de prevención, en su mayoría, durante la fase de perforación, ya que es necesario para la refrigeración del corte, la evacuación de los detritus y la eliminación del polvo.

 

- En las plantas de tratamiento, normalmente en el sector de los áridos, el agua se usa como elemento supresor del polvo en diferentes zonas, como pueden ser: antes de ser transportado a los molinos, en las tolvas de alimentación de los molinos, en el interior de algunos molinos, durante el recorrido que realizan mediante cintas transportadoras e incluso, a veces, en las zonas de descarga, garantizando siempre que su producto final esté libre de humedad.

 

- En las naves de elaboración, en el caso de aquellos en los que se manipula granito, mármol, aglomerados de cuarzo, etc., su uso como sistema preventivo solía venir ligado a la fase de corte, aunque cada vez se van implementando más (como así es recomendado) en las fases de terminaciones, y en concreto en la fase de pulido de cantos, que normalmente se realiza con herramientas manuales.

 

En todos ellos, el agua es pulverizada sobre la roca, con una serie de boquillas que normalmente no tienen un tamaño de gota extremadamente fino, ya que no es requerido, salvo a lo mejor en determinados tipos de molinos. En espacios más confinados, como pueden ser los talleres de elaboración de pizarra o de otro tipo de roca natural o artificial, se está utilizando lo que comúnmente se llama nebulización, que consiste en pulverizar agua a tamaño de gota muy fino, de manera que se genere una pequeña niebla en el taller o, concretamente en la zona de trabajo requerida, lográndose que las partículas en suspensión se humecten y aumenten de peso, de manera que se favorezca su precipitación.

 

El agua, es una herramienta muy efectiva para la supresión del polvo, siempre y cuando se haga un correcto uso de la misma, al igual que el resto de los métodos de prevención, perdiendo efectividad de forma alarmante cuando no se realiza un correcto dimensionamiento o incluso un correcto mantenimiento.

 

En cuanto al dimensionamiento, es necesario conocer diferentes parámetros que permiten ajustar este método preventivo a cada situación, como pueden ser:

 

- El tipo de material, ya que en función de si es hidrófilo o hidrófobo, puede usarse el agua sin aditivos o no.

 

  • - El área que en la que se quiere controlar el polvo.

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  • - El tipo de boquilla, que es la  que influye sobre el tamaño de gota o el ángulo de dispersión, entre otras características.

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  • - La presión de agua y de aire (cuando se requieran las dos) necesaria, que además marcará la distancia máxima a la que llegarán las gotículas.

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  • - La pureza del agua, cuantas menos impurezas menor será el desgaste y la posibilidad de obturación de las boquillas.

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  • - La humedad máxima permitida durante el proceso productivo y en el producto final.

 

En cuanto al mantenimiento, es necesario puntualizar, que sin llevarlo a cabo correctamente, la eficiencia se reduce considerablemente, para ello es necesario:

 

- Controlar la cantidad de impurezas del agua y su presión.

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  • - Controlar las boquillas, observar si tienen algún tipo de desgaste, ya sea por erosión, corrosión, debido a la temperatura o a un mal acoplamiento, que suele ser detectado visualmente, ya sea por una caída en cuanto a la cantidad de agua pulverizada, o a un ángulo de pulverización distinto al inicial.

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  • - Controlar el funcionamiento del compresor, ya que es parte fundamental en aquellas pulverizaciones muy finas de agua (atomizaciones).

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  • - Controlar el tamaño de gota, ya que puede observarse un aumento del tamaño de las gotas debido a diferentes factores, que hace que se reduzca la eficacia del sistema preventivo.

 

Ante esta problemática, el Departamento Técnico del Instituto Nacional de Silicosis lleva a cabo diferentes actuaciones con el fin de asesorar a las empresas en la correcta aplicación de esta práctica preventiva.

 
 

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